Diario de viaje: Portugal con el Proyecto Comenius

23:24:00

4 de abril de 2011                                
Hoy me he levantado a las cuatro de la mañana porque hemos quedado en el aeropuerto a las cinco de la madrugada. Estaba cansada pues era muy temprano, pero la ilusión y las ganas de llegar a Valença do Minho y volver a ver a todos los portugueses del Proyecto Comenius que se habían alojado en nuestras casas el pasado mes de marzo hacía que el sueño y el cansancio se desvanecieran.
A las cinco de la madrugada nos encontramos todos en el aeropuerto y después de facturar las maletas nos despedimos de nuestros padres y familiares que nos habían llevado al aeropuerto.
Embarcamos y cogimos un avión con destino Madrid.
Llegamos a Madrid sobre las nueve y algo, y hemos tenido que esperar unas tres o cuatro horas en el aeropuerto. Se me ha pasado el tiempo muy rápido porque el aeropuerto de Barajas en enorme: está lleno de tiendas de comestibles, ropa, cafeterías, restaurantes... ¡Parecía que estábamos en un centro comercial!
Cogimos el avión sobre las doce y llegamos a Vigo a la una del mediodía. 
Después de desembarcar esperamos nuestras maletas: si en el diario de Polonia escribí que mi maleta fue la última en salir, ahora tengo que decir que la mía no ha llegado a Vigo. 
Tras poner la reclamación de mi maleta salimos del mostrador de la compañía aérea y nos  encontramos con José, el profesor de español de Portugal que participa en el Proyecto Comenius. 
Salimos del aeropuerto y cogimos el bus de la escuela para que nos llevara a Valença. 
El trayecto no era muy largo y, al pasar el puente que atraviesa el río Minho (Miño), tuvimos que cambiar la hora de nuestros relojes pues ya estábamos en Portugal. 




El autobús nos ha dejado en la escuela.
Mientras los demás han guardado sus maletas en una sala yo he esperado en el patio viendo como los alumnos de arte habían hecho y colgado el logo del proyecto en el techo del patio. ¡Ha sido una gran sorpresa ver mi logo colgado allá arriba!




José nos ha acompañado a la clase donde estaban nuestros compañeros portugueses del proyecto.Al abrir la puerta de la clase una nube de sonrisas, saludos, besos, abrazos y presentaciones ha inundado el ambiente. Todos juntos hemos ido al comedor del centro donde hemos aprovechado para ponernos al día de las primeras novedades. 
Después de comer nos han enseñado la escuela y hemos ido a las clases de alumnos un poco menores que nosotros para que nos hicieran preguntas sobre nuestra ciudad, costumbres, etc. Me sentía un poco rara porque no entendía mucho lo que hablaban entre ellos, pero gracias a Soraia y Cláudia, que hacían de traductoras, nos hemos enterado de lo que decían. Cuando hemos acabado, hemos ido a la biblioteca del centro a hacer unas actividades por grupos buscando en las enciclopedias. Me ha gustado mucho el detalle que han tenido al poner en cada esquina de la biblioteca un panel con fotos de los viajes del proyecto: Suecia, Polonia y España. Porque este, queramos o no reconocerlo, es el último viaje que haremos con el proyecto.
Sobre las cinco, hemos ido a dar una vuelta por Valença: nos hemos comprado un helado y hemos ido a un parque que estaba cerca. Hemos pasado la tarde allí y luego hemos ido a las casas de, las que por unos días, serían nuestras familias.





5 de abril de 2011                              
¡Estoy cansadísima!
Esta mañana he ido a las clases de la escuela: tenía matemáticas y economía. 
Después de comer en un restaurante bastante cerca de la escuela con casi todos los chicos del proyecto hemos ido a hacer actividades en el río Minho




Hemos ido andando hasta el río, ¡y de camino nos hemos encontrado un pequeño rebaño de cabras! Mis amigos y yo, no estamos muy acostumbradas a ver cabras por el campo todos los días así que hemos aprovechado para hacernos una foto...






 Al poco, hemos llegado a la orilla del río donde había una escuela de actividades y allí nos hemos preparado para hacer kayak: nos hemos puesto chalecos salvavidas y casco. Además, luego, nos han explicado algunas cosas básicas que debíamos saber. La más importante: no soltar el remo bajo ningún concepto. 







Lo he pasado muy bien, aunque creo que todos opinamos lo mismo. 
Al principio estaba un poco asustada porque no había hecho Kayak antes, pero al final todo ha ido muy bien y, para mi asombro, no me he caído de la barca. 




¡Otra buena noticia es que ya ha aparecido mi maleta! Nunca me había hecho tanta ilusión abrir mi maleta... ¡Y eso que estoy muy agradecida a Soraia y su familia por ayudarme a sobrevivir sin maleta 24 horas!
Esta tarde, también han llegado los alumnos de Suecia: Soraia me ha presentado a la chica que se quedará en su casa con su familia y conmigo. Se llama Emelie y es muy simpática. Además, habla muy bien español y si por lo que sea no nos entendemos siempre podemos recurrir a decirlo en inglés o acompañado de gestos. 
Creo que en este viaje lo vamos a pasar genial. 


6 de abril de 2011                                
Esta mañana hemos vuelto a asistir a las clases. Esta vez tenían un examen así que nos hemos sentado juntas a esperar que terminaran. Cuando los dos grupos han terminado hemos hecho tiempo en la cafetería del colegio hasta que, poco a poco, nos hemos reunido todos los alumnos del intercambio. 
Juntos hemos ido a visitar la fortaleza de Valença: es un lugar precioso, rodeado de prado verde y con unas bonitas vistas al río Miño. 
Primero, hemos visto un vídeo en inglés que nos ha presentado el paraje y luego hemos visitado cada rincón de la fortaleza con una guía. Hemos visto el ayuntamiento, el museo de bomberos, las tiendecitas, las murallas... ¡Cada día que pasa, Valença do Minho me gusta más!
Ha sido una mañana perfecta para tomar algunas fotos: 








Después de ver las murallas y la fortaleza de Valença do Minho, hemos vuelto a la escuela para comer.
Al haber cambiado el reloj una hora menos, tengo la sensación de que el día cunde mucho más porque si me paro a analizar me da tiempo de hacer muchas más cosas aquí, aunque eso sí, los días siguen pasando igual de rápido (o incluso más), y eso quiere decir que cada vez queda menos para despedirnos de todos los alumnos del proyecto...
[...]
Como está haciendo muy buen tiempo (creo que mejor que en Valencia) hemos decidido aplazar un poco la visita al mercado, porque hacía mucho calor, y nos hemos quedado descansando a la sombra en la escuela. Mientras algunos dormían o tomaban el sol tumbados en los bancos, otros estábamos con gente de Suecia y Portugal hablando de nuestras aficiones, ciudades, familias... ¡Incluso he aprendido algunas palabras en sueco y portugués!


Después de ir al mercadillo hemos vuelto a la escuela porque nos habían preparado una merienda para darnos la bienvenida, ya que era el primer día que estábamos todos los alumnos juntos. 
¡Lo hemos pasado genial!




Foto de la tarta del proyecto:





7 de abril de 2011                                
¡Qué bonita es la ciudad de Oporto!
Hoy hemos pasado todo el día en Oporto. El trayecto de ida (una hora y media en autocar) se ha pasado bastante rápido porque hemos estado cantando canciones: los alumnos de cada país cantaban una canción diferente, por turnos, para amenizar el trayecto. La variedad cultural se palpaba en el ambiente, y una vez más pudimos comprobar que la música no entiende de culturas ni de lenguas, porque cantamos juntos muchas canciones.
Oporto es la segunda ciudad más grande de Portugal, dividida por el río Duero. Su centro histórico fue lo que más me gustó, ya que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Oporto, no sólo es conocido por todas estas cosas, sino también por el vino.
Llegamos a Oporto sobre las diez y media de la mañana y hemos tenido tiempo libre hasta las once, mientras, hemos aprovechado para comprar algunos recuerdos, hacernos fotos y almorzar.











A las once, hemos ido al Palacio de la Bolsa de Oporto. No estaba permitido hacer fotos, por eso aquí os dejo en link del sitio. Aunque sí que he hecho una foto del edificio. 





Después, hemos ido a ver la Catedral, donde desde la plaza hemos podido hacer varias fotos en grupo y disfrutar de la vista de la ciudad hacia el río Duero.











Luego, hemos ido a comer, ha hacer unas compras y, por último, al museo de vino de Oporto.



Hoy es la última noche en Valença, así que hemos quedado casi todos los del proyecto después de cenar: nos hemos hecho muchas fotos, algún que otro vídeo, nos hemos reído...


7 de abril de 2011                                
Este ha sido el peor día de todos: desde esta mañana, el ambiente era de tristeza. 
Ya después de desayunar, cuando he tenido que despedirme de la familia que me acogía, ha sido uno de los peores momentos. No quería decirles adiós. No, me negaba. Porque lo he pasado realmente bien en Portugal. Así que no he podido evitar que algunas lágrimas (y luego me he dado cuenta de que no serían las últimas) se escaparan al despedirme de la familia Pacheco Correia.
Sobre las nueve, hemos ido al Palacio de la Brejoeira, en Monção: es un palacio enorme de 15 hectáreas de viña, 8 hectáreas de bosque y 3 hectáreas de jardín privado. 






Las fotos anteriores, son del interior del Palacio de la Brejoira, actualmente, sólo una zona del palacio está destinada a las visitas turísticas, el resto es de uso privado ya que habita la dueña del palacio.
Después, visitamos gran parte de los jardines y viñedos del palacio acompañados de una guía.




Después de esta visita, volvimos a Valença do Minho a la hora de comer y luego fuimos a dar una vuelta por las murallas y la fortaleza de Valença, esta vez, para realizar las últimas compras. Cuando acabamos, fuimos a  descansar, nos sentamos en el césped, a pasar la última hora juntos: polacos, suecos, portugueses y españoles. 
A las cinco, fuimos a la escuela, y es ese momento el que puedo decir que fue el más emotivo de todos: despedirme de todas las personas que he conocido en este viaje ha sido muy duro, porque todos los jóvenes, de diferentes edades, países, lenguas, costumbres... Hemos congeniado realmente bien durante estos días. 
Despedirme de Soraia y Emelie ha sido muy triste, pero a la vez estoy feliz por haber tenido la oportunidad de conocerlas.
Y es, que nunca, ambas ciudades con nombres tan parecidos han estado tan unidas.






Recuerdos especiales:
Jamás voy a olvidar este viaje porque ha sido el primer viaje en "familia de acogida - intercambio" que he hecho, y sólo por eso, estas cosas siempre se recuerdan. Pero no, si sólo me quedara en eso, sería muy superficial, y es que tampoco voy a olvidarme nunca de José, el profesor de español de Portugal, y que ha organizado a la perfección nuestra estancia en Valença, de los profesores de Suecia y Polonia, y de todos aquellos profesores portugueses que nos han tratado, por unos días, como alumnos de la escuela de Valença.
De los profesores españoles que nos han acompañado a este viaje, ayudándonos en lo que hemos necesitado: Muchas gracias, Domingo y Fulgencio, sé que estar al cargo de seis adolescentes en un país extranjero no suele ser fácil, pero gracias por haber confiado en nosotros.


Tampoco podré olvidarme de todos los alumnos que han participado en el intercambio, en especial, Emelie, Raquel, Soraia Sousa, Cláudia, Diana, Patrícia, Marisa, Carlos, Luís, Inés y Catarina (disculpad si me olvido de alguien): Chicos, espero veros muy pronto por Valencia.




Y, como no, a Soraia y su familia: porque estos días lo he pasado muy bien y no creo que hubiera podido sentirme mejor. Estar con ellos no sólo era conocer la cultura portuguesa, si no también sentirme, por unos días, una portuguesa más. Gracias por su paciencia, por hacer que el idioma no fuera una dificultad, y por esforzarse en todo. 


Gracias a Paulo y Graciete, los padres de Soraia, por su alegría, sus risas contagiosas, su sentido del humor, su amabilidad, hospitalidad, su cariño. Gracias a Edgar y Verónica, los hermanos de Soraia, por haberme aceptado tan bien, por esforzarse en que les entendiera, por sus risas, por explicarme cosas sobre su familia, su rutina... Y muchas gracias, Soraia, por haber hecho que la espera en ir a Portugal (pues es el último viaje del proyecto) valiera la pena: porque parecía que te conocía de siempre, desde que éramos pequeñas, por las risas, las confidencias, los secretos "solo chicas" entre Emelie, tú y yo, porque todas y cada una de las cosas que he vivido contigo, tu familia y tus amigos han dado esencia a este viaje: desde apagar y poner el despertador "cinco minutos más" por la mañana, hasta las risas de las mil y una cosas que nos han ocurrido. Soraia, gracias por todo. Espero verte por aquí este verano.


"Amigos son aquellos que a pesar de la distancia se acuerdan de los momentos importantes que vivieron." 
Proyecto Comenius 2011, Portugal 



Chelo Caballero

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 Postamigo
En el mundo perdido

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