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Diario de viaje: L'île aux Pies, Bretaña (parte 10) - Francia

L'Île aux Pies es un bonito lugar rural en el que pasé una de las tardes de mi estancia en Bretaña. 
Está situado en Basse Vallée de l'Oust y es un sitio ideal para disfrutar de un día de verano en Saint-Jacut-Les-Pins, ya que apenas dista unos kilómetros. 
Los bretones suelen ir allí a hacer actividades de aventura como remo en canoa por el río, que fue por lo que nos decantamos nosotros, y excursiones, tanto a pie como en bicicleta, por la montaña. 

Como íbamos a dejar nuestras pertenencias en consigna para evitar que se cayeran al agua en caso de que la canoa volcara, no pude llevar conmigo la cámara, así que solamente hice un par de fotos rápidas cuando el padre de Marie vino a recogernos con el coche. De ahí que tenga tan pocas fotos para esta entrada.

Aún así, aunque los deportes no son especialmente lo mío (¡y menos los de aventura!) reconozco que pasé una buena tarde en compañía de Marie y Juliette, su amiga del colegio. Menos mal que Juliette es toda una deportista y era la que dirigía la barca y nos decía lo que teníamos que hacer. Si no, ¡a saber adónde habríamos ido a parar Marie y yo! 





Diario de viaje: Kerhinet. Países del Loira (parte 2) - Francia

Aunque ya ha acabado el año, todavía tengo varias cosas que escribir sobre el viaje que hice el verano pasado a Bretaña y Países del Loira. 
Durante la misma tarde en que visité Guérande, fui también a un pequeño pueblecito que me trasladó al Loira más auténtico: Kerhinet
A la familia francesa con la que me alojaba le costó un poco encontrarlo y tuvieron que parar el coche en más de una ocasión y girar el mapa sucesivas veces para escoger el camino correcto mientras yo ponía todos mis esfuerzos en entender sus conversaciones en francés. 
Dar con Kerhinet no fue tarea fácil pero la visita —aunque fugaz—, valió totalmente la pena.

Todas las casas de la zona de Brière guardan la misma estética: paredes blancas o de colores claros, ventanas, vallas y puertas de madera, jardines cercados cuidadosamente arreglados... Y, lo más característico de las casas de Kerhinet, tejado de paja. 

En total hay poco menos de veinte casas y algunas de ellas se pueden visitar por dentro, aunque desgraciadamente no pudimos visitar ninguna pues, cuando llegamos a Kerhinet, ya era un poco tarde para el horario de visitas.

No es que haya mucha información sobre Kerhinet, pero si vais de viaje por la zona, recomiendo visitarlo. Posteriormente, he descubierto que la mayoría de las casas no es que se hayan conservado así de bien con el transcurso del tiempo, sino que el pueblo fue restaurado hace unos años para simular la vivienda tradicional de Brière. No sé si el Kerhinet actual será o no, fiel a cómo era tradicionalmente; eso sí, aunque se puede llegar en coche hasta allí, hay que dejarlo aparcado antes de entrar y comenzar la visita a pie. 







Cambiando de tema, siento haber estado tanto tiempo sin publicar. Aunque, como cada vez que llega enero, los trabajos y exámenes de la universidad se apropian de mi agenda. Tengo varias novedades y viajes ya cerrados para el 2015, así que os iré contando.