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Próximo destino: Suecia



Como anuncié, hace ya unas semanas, en la pestaña Próximamente de mi blog: mi próximo viaje será un vuelo con destino a Göteborg, Suecia.
Es la primera vez que visitaré este país pero, por lo que he leído y me han contado, creo que no me arrepentiré.

Es mi segundo viaje en solitario, así que cualquier recomendación, comentario, experiencia, etc. Mediante un comentario en el blog o en mi página de Facebook, será bienvenido. 



¡Gracias!



Diario de viaje: Siena - Italia

Cuando el hecho de madrugar ya se había convertido en una costumbre, tuvimos que despedirnos de Florencia para poder decir: Ciao, Siena! Cuya leyenda cuenta que dicha ciudad fue fundada por un hijo de Remo (de ahí a que en el escudo de la ciudad se represente a una loba).


Sabía algunas cosas de Siena por haber leído recientemente el libro Juliet de la escritora Anne Fortier. Y aunque la historia del libro no creo que sea real, sí lo es el escenario donde transcurre la novela. Para empezar, pude comprobar que, la plaza de Siena es tal cuál me la imaginaba y muestra el libro en su portada.




Portada del libro Juliet, de Anne Fortier donde sepuede ver la ciudad de Siena.


Dos de las primeras cosas que visitamos en Siena fueron la casa de Santa Catalina de Siena y la Basílica de Santa María dei Servi.


Tras dar un pequeño paseo por las calles más céntricas de la ciudad de estilo medieval, llegamos a nuestra tercera parada: Il duomo di Siena. (Una de las pocas catedrales que tuvimos que pagar -3€- para visitar por dentro).Curiosa por sus antiquísimas baldosas con inscripciones y/o dibujos.


Il Duomo di Siena

Interior del Duomo de Siena




 Nuestra última parada fue La Piazza del Campo. Una plaza preciosa, en mi opinión (luego me enteré que está considerada como una de las plazas más bellas del mundo). Donde once calles de estilo medieval desembocan en ella. La plaza en pendiente, donde se encuentra la Fuente Gaia, está rodeada del Palazzo Pubblico, el Ayuntamiento con su campanile conocido como la Torre del Mangia y numerosas casas y edificios de estilo gótico.


Foto del Ayuntamiento de Siena, situado en la Piazza del Campo, desde una de las once calles que desembocan en la emblemática plaza.

Es típico en la ciudad de Siena celebrar las carreras de Palio bianuales (el 2 de julio y el 16 de agosto), donde los diecisiete distritos de la ciudad son representados por un ginete a caballo.  En estas carreras, la Piazza del Campo es engalanada para la ocasión.


Edificios que rodean la Piazza del Campo de Siena.
Parte del grupo español descansando en la plaza tras la comida.

Como apunte gastronómico, he de decir que además de los mil y un tipos de pasta, el tiramisú, la panna cotta y los exquisitos helados, una comida típica de Siena es el bocadillo de porchetta, que se puede comprar en diferentes charcuterías y establecimientos de la ciudad.





Diario de viaje: Florencia - Italia

Tras despedirnos de la bella Venezia pasamos, aproximadamente, unas cuatro horas en autocar hasta que llegamos hasta nuestro hotel en Florencia. La ciudad de Florencia, conocida como la cuna del Renacimiento italiano, como la ciudad del arte, nos conquitó en el momento en que vimos todo el casco antiguo de la ciudad desde un mirador cercano.
Tras instalarnos en nuestras habitaciones bajamos a cenar al restaurante del hotel donde cenamos lasaña, pollo con patatas y macedonia de frutas. En el último momento antes de viajar a Italia, cambiamos el hotel de Florencia. Al final, nos alojamos en el Hotel First de Florencia. A menos de media hora en autocar del centro de Florencia. Tras desayunar en el buffet del hotel salimos hacia el centro de Florencia.


A las nueve de la mañana ya estábamos en un mirador, contemplando la ciudad y haciendo las primeras compras del día: en el mirador hay bastantes puestos donde venden souvenirs; al estar más alejado del centro, los precios son bastante más asequibles. La mayoría de nosotros aprovechamos para comprar la típica y conocida sudadera de Università di Firenze. Además de disfrutar de las vistas de la ciudad a primera hora de la mañana.


Puestos y tiendas del mirador de Florencia



Nuestra parada en el mirador duró poco más de media hora, cosa que agradecimos, porque no tardó en llenarse de autocares llenos de turistas de todas las nacionalidades y el lugar empezaba a estar abarrotado. 
En pocos minutos bajamos del mirador y el autocar nos dejó cerca del casco antiguo de la ciudad. 
Tras ir andando unos veinte minutos llegamos a la  Piazza della Signioria, junto al Palacio Vecchio.
Nos decidimos a entrar al patio interior del Palacio Vecchio, donde nos encontramos a la entrada con otra copia de El David de Miguel Ángel y el Hércules y Caco (apodado por los florentinos como "Saco de patatas").
 A pesar del lujo del palacio, sobretodo por las pinturas de sus paredes, todo una obra de arte, actualmente está ocupado por las oficinas del ayuntamiento de Florencia.




Exterior del Palacio Vecchio






Nuestra siguiente parada fue en su popular mercado conocido como Mercado del Porcellino. Aunque es aquí dónde se pueden encontrar toda clase de artesanías hechas con cuero, este mercado es conocido por la figura del jabalí que, sengún se dice, si le tocas el morro serás portador de fortuna. Como ya he comentado en otras entradas, me pareció que Italia es un país bastante supersticioso, ya sea por cultura propia o como atracción para los turistas. 






Tras abandonar el Mercado de la Paja, dimos, por casualidad, con la Piazza della Repubblica donde nos hicimos algunas fotos aprovechando que no había mucha gente fotografiando el arco.



Arco de la Piazza della Repubblica




Al final, siguiendo la Via Roma, aparecimos en La Piazza di S. Giovanni, donde se encuentra el famoso baptisterio de San Juan, a unos metros del Duomo de Florencia: Basílica de Santa María del Fiore, conocida por la cúpula de Brunelleschi.
Como curiosidad, contar que la Iglesia, el campanario y el baptisterio se encuentran separados, a unos cuantos metros de distancia uno del otro, aunque comparten el mismo diseño de arte gótico.




Baptisterio de San Juan, Il Duomo de Florencia
Il Duomo de Florencia
Piazza del Duomo
Campanario Giotto de la Piazza del Duomo




 Seguimos descubriendo Florencia. Como era día de mercado, aprovechamos para dar una vuelta por algunas tiendecitas.

Tras hacer una parada para comer en una pizzeria de la Via Martelli y descansar un rato. Fuimos al Puente Vecchio mientras disfrutábamos de nuestro segundo helado italiano (mucho mejor que el de Venecia).
 El Ponte Vecchio es conocido en Florencia por ser un puente lleno de casitas de madera antigua. Antiguamente, estas casitas eran mataderos de animales y carnicerias que, al estar sobre el río, lo aprovechaban para tirar ahí la sangre de los animales. Pero actualmente, el escenario es mucho más agradable: las casitas de madera se han convertido en joyerías de lujo, dejando atrás su particular pasado. 
Al bajar del Puente Vecchio, es fácil de reconocer el Palazzo Pitti, residencia de diferentes nobles italianos a lo largo de la historia. 





Palazzo Pitti




Esa misma tarde, visitamos también la Galleria dell 'Accademia: famosa por guardar varias obras de arte muy conocidas, aunque cabe destacar la figura de El David de Miguel Angel, también conocido como el causante del síndrome del David. -Dado que no se pueden hacer fotos en la galeria, os dejo el link de una foto de El David que he encontrado en internet-. 

Tras salir de la Galleria dell 'Accademia, fuimos a nuestros últimos museos del día: Galleria degli Uffizi , La Galleria degli arazzi y Efifanie di tessuti preziosi. Donde vimos cuadros tan famosos como El nacimiento de la Venus de Milo o Primavera.




Tarde en la Piazza della Signoria

Anochecer en la Piazza della Signoria




Diario de viaje: Venecia - Italia

Tras hacer una parada de un par de horas en Sirmione y Verona, llegamos a Venecia.
Fuimos a alojarnos directamente al hotel donde ya nos quedamos para instalarnos y prepararnos para la cena y, como otra vez íbamos a estar una noche, no pudimos permitimos el lujo de deshacer un poco el equipaje. Apenas llevábamos poco más de veinticuatro horas en Italia y ya nos encontrábamos en la que era para nosotros la cuarta ciudad italiana que visititábamos en ese viaje. Y creo que fue ese hecho lo que provocó que todos nos sintiéramos como si nuestro viaje hubiera empezado hace varios días. Aunque no por ello, teníamos menos ilusión de seguir descubriendo Italia.

El hotel de Venecia fue, en mi opinión, uno de los mejores (por no decir el mejor). Nos alojamos en el Hotel Vime Venice East en Quarto D'Altino. -No he encontrado la página web, así que os dejo el link de google por si os interesa ver la ubicación, las habitaciones por dentro, etc. Además, puede que algún link os lleve hasta algunas páginas para hacer reservas-. Tanto la habitación con baño propio, el hall, el comedor y el trato fue excelente. Este hotel no está situado en el centro de Venecia pero como nosotros disponíamos de autocar para desplazarnos no era inconveniente, aunque sí puede serlo para viajeros que no dispongan de transporte para moverse por la zona.

Cenamos en el menú que del hotel:  lasagna de carne, pescado y panna cotta (he de decir que hasta antes de viajar a Italia no me gustaba la panacota).
Al día siguiente nos levantamos bastante pronto porque íbamos a desayunar en el hotel antes de salir hacia una de las islas de Venecia.

Venecia es una ciudad que pertenece a la región del Véneto compuesta de, aproximadamente, 120 islas situadas en el mar Adriático.
Cogimos un vaporetto a primera hora de la mañana para llegar a la isla más visitada de Venecia. La llegada fue impresionante: estaba amaneciendo, y ver los característicos edificios y canales venecianos iluminados por los primeros rayos del sol hacía de Venecia, incluso antes de llegar a tierra firme, un lugar impresionante.









Desembarcamos del vaporetto en el puerto y lo primero que hicimos fue ir a ver el Puente de los Suspiros, situados entre el Palacio Ducal y las prisiones estatales de Piombi. El nombre del puente se debe a que los condenados, antes de entrar a Piombi, se paraban en las ventanas del puente para contemplar, la mayoría por última vez, el cielo.
 
Tras sacar las fotos de rigor, atravesamos la Plaza de San Marcos y recorrimos algunas callecitas hasta llegar a una fábrica de cristal de murano. Aunque el cristal de murano es característico de la isla italiana que lleva dicho nombre, como era imposible visitar tantos lugares en tan poco tiempo, fuimos a una fábrica de cristal más pequeña, que hay en Venecia. Tras hacernos una demostración y una pequeña explicación de cómo trabajaban allí el cristal de murano pasamos a la tienda donde, prácticamente todos, compramos algo.

Aún no eran las diez de la mañana, cuando fuimos a un pequeño embarcadero a subir en góndola. El gondolero, nos dió un paseo en góndola por diferentes canales mientras nos explicaba cosas de Venecia e Italia, en general.

Puente de los suspiros, Venecia

 





Fotos de nuestro paseo en góndola por los canales venecianos.


Cuando terminó nuestro paseo, decidimos volver a la plaza de San Marcos, esta vez por nuestra cuenta.
La plaza de San Marcos me pareció un lugar precioso, aunque según nos contaron más tarde, Napoleón se me había adelantado diciendo que la Plaza de San Marcos era el lugar más bello de Europa

En la Plaza de San Marcos están los edificios más representativos de Venecia: la basílica que lleva el mismo nombre que la plaza, el capanile y el famoso león de San Marcos.

Piazza de San Marcos

Foto desde el puerto de Venecia

Una curiosidad del reloj de la plaza de San Marcos es que en algunas horas, dos muñequitos hacen un pequeño recorrido y golpean la campana.
En el reloj de la famosa plaza veneciana se pueden ver los signos del zodiaco.
Pinturas de la fachada de la basílica de San Marcos.

Poco a poco, la ciudad iba llenándose de turistas. Así que decidimos ir al Ponte Rialto que cruza el Gran Canal de Venecia. Un dato curioso es que el Puente Rialto tiene más escalones en un lado que en el otro: 36 y 46 escalones, respectivamente.

Ponte Rialto







El resto del día lo aprovechamos para seguir paseando por las callecitas de la ciudad natal del famoso compositor Antonio Vivaldi mientras cruzábamos canales y curioseábamos por las tiendas de máscaras (una pena no haber ido en época de Carnaval). Además, también tuvimos tiempo para probar la pizza al taglio y sus famosos gelatos.