Aunque ya ha acabado el año, todavÃa tengo varias cosas que escribir sobre el viaje que hice el verano pasado a Bretaña y PaÃses del Loira.
Durante la misma tarde en que visité Guérande, fui también a un pequeño pueblecito que me trasladó al Loira más auténtico: Kerhinet.
A la familia francesa con la que me alojaba le costó un poco encontrarlo y tuvieron que parar el coche en más de una ocasión y girar el mapa sucesivas veces para escoger el camino correcto mientras yo ponÃa todos mis esfuerzos en entender sus conversaciones en francés.
Dar con Kerhinet no fue tarea fácil pero la visita —aunque fugaz—, valió totalmente la pena.
Todas las casas de la zona de Brière guardan la misma estética: paredes blancas o de colores claros, ventanas, vallas y puertas de madera, jardines cercados cuidadosamente arreglados... Y, lo más caracterÃstico de las casas de Kerhinet, tejado de paja.
En total hay poco menos de veinte casas y algunas de ellas se pueden visitar por dentro, aunque desgraciadamente no pudimos visitar ninguna pues, cuando llegamos a Kerhinet, ya era un poco tarde para el horario de visitas.
No es que haya mucha información sobre Kerhinet, pero si vais de viaje por la zona, recomiendo visitarlo. Posteriormente, he descubierto que la mayorÃa de las casas no es que se hayan conservado asà de bien con el transcurso del tiempo, sino que el pueblo fue restaurado hace unos años para simular la vivienda tradicional de Brière. No sé si el Kerhinet actual será o no, fiel a cómo era tradicionalmente; eso sÃ, aunque se puede llegar en coche hasta allÃ, hay que dejarlo aparcado antes de entrar y comenzar la visita a pie.
Cambiando de tema, siento haber estado tanto tiempo sin publicar. Aunque, como cada vez que llega enero, los trabajos y exámenes de la universidad se apropian de mi agenda. Tengo varias novedades y viajes ya cerrados para el 2015, asà que os iré contando.
