La ciudad de Altea es uno de mis lugares favoritos de la costa Blanca. De hecho, intento ir cada verano al menos una vez.
Para aquellos que no la conozcan, Altea es un municipio costero de la provincia de Alicante situado entre Calpe y Benidorm. Solo por su situación, ya resulta un destino muy atractivo para pasar allà las vacaciones de verano, pero el encanto de Altea va mucho más allá: los edificios de su casco antiguo pintados de blanco, las flores que adornan cada alfeizar y las vistas al Mediterrano desde su mirador invitan, sin duda, a soñar.
En los meses de verano, más de cincuenta balcones del casco antiguo exponen lienzos pintados, de forma que Altea se transforma en una galerÃa de arte al aire libre. Se conoce con el nombre de Les balconades. En ellas, artistas profesionales, aficionados y estudiantes de arte —ya que en Altea se encuentra la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández— muestran sus obras inspiradas en el lugar.
Uno de los productos más conocidos, son las originales velas hechas de forma totalmente artesanal con bonitos diseños variados.
Lo más caracterÃstico de su casco antiguo es la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo cuyas dos cúpulas captan la atención de todo aquel que pasea por sus calles hasta tal punto que son conocidas con el sobrenombre de Las cúpulas del Meditarráneo.
En la parte alta, junto a la plaza de la iglesia, es de visita obligada ir a los dos miradores marÃtimos, pues sus vistas no dejan, a ninguno de sus visitantes, indiferentes.
En la parte baja, se encuentra el paseo marÃtimo: el lugar idóneo para los puestecitos de playa o sentarse en alguna de las terrazas al atardecer.
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Este verano, no pude faltar a mi visita anual a Altea.
¡Aquà os dejo el vÃdeo del verano 2013!
