Diario de viaje: Sirmione - Italia

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Después de hacer turismo por la ciudad de Milán, subimos al autocar y fuimos al hotel.
Nuestro hotel estaba en Bérgamo y se llamaba Hotel Ventolosa. En cuanto nos asignaron la habitación a mis amigas y a mí, -las habitaciones que teníamos reservadas eran de tres, cuatro y cinco personas-  subimos al segundo piso a trastear por ésta: no valía la pena deshacer el equipaje, salvo sacar de la maleta lo necesario, ya que únicamente íbamos a pasar una noche.
Sobre las ocho y media bajamos al comedor a cenar: aquí fue el primer día donde probé la pasta (y no sería el único).
El menú consistía de dos platos de primero y dos de segundo, bebida, pan y dos postres. (Sí, sí, tal cuál, y no a elegir entre). De primero, nos sirvieron dos tipos de pasta y de segundo un filete de carne asado y otro ahumado con patatas. De postre, teníamos dos tipos de panna cotta: una tradicional y otra de fresa. La verdad es que el menú estaba riquísimo pero era prácticamente imposible terminárselo. Nos fuimos a dormir a una hora más que razonable (sobre la una, más o menos) y al día siguiente nos levantamos bastante pronto para arreglarnos, bajar a desayunar y volver a coger el autocar para ir a nuestro segundo destino: Sirmione. Eso sí, no sin antes contemplar las vistas de los Alpes a primera hora de la mañana.



Sirmione es un pueblo que está a las orillas del Lago di Garda. Para los italianos, Sirmione es, básicamente, el lugar donde pasar las vacaciones o el sitio para tener una segunda residencia y por eso, a las afueras del pueblo se pueden ver innumerables parcelas con chalets y hoteles que nada tienen que ver con el centro de Sirmione.
El autocar nos dejó en el aparcamiento y fuimos hacia la muralla del centro de Sirmione, a un par de minutos andando.
El centro de Sirmione está rodeado por una parte del Lago di Garda, un enorme lago al pié de los Alpes, mientras que por la otra, las murallas del castillo Rocca Scaligera separan lo tradicional de las nuevas construcciones.
Tras cruzar un puente levadizo y pasar la muralla entramos al casco histórico del pueblecito donde las calles empedradas, las plazas, los embarcaderos, el castillo y los edificios se mezclaban con el azul del lago y del cielo creando un paisaje precioso, así que aprovechamos para hacer algunas fotos y grabar parte del vídeo.

Pequeña plaza antes de entrar al centro histórico de Sirmione

Casco antiguo de Sirmione

Castillo de Sirmione









Fotos tomadas desde lo alto del Castillo de Sirmione



Diversas plazas de Sirmione





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5 comentarios

  1. Veo que habéis disfrutado bastante de Italia, seguiré de cerca los relatos que ahora me pide el cuerpo Europa, aunque tocará ahorrar bastante jeje

    Saludos!!!

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    1. Sí, Italia es un lugar muy bonito y, aunque acabo de volver, me encantaría volver para visitar algunos lugares que me dejé pendientes. A pesar de todo, como dices, ahora también toca ahorrar que se acerca el verano y espero que caiga algún nuevo viaje :P

      Un saludo!! :)

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  2. Precioso lugar. El castillo parece de juguete. Un lugar ideal, sin duda. Saludos

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    1. Sin duda, Sirmione tiene mucho encanto: el castillo es precioso pero las vistas desde lo alto de la torre son mucho mejores.
      Un saludo!

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  3. Cuando vi el vídeo, el paisaje de Sirmione me sorprendió por lo bonito que parecía y esta entrada lo corrobora sin duda. Veo que la fortaleza también es muy chula.

    Un saludo!

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