Diario de viaje: Roma (Parte 1) - Italia

16:23:00

El pasado 30 de marzo llegamos a la Città Eterna, también conocida como Roma.


Tras un largo viaje en autocar desde Siena (pasando por Orvieto), nos alojamos en el Hotel Pinewood de Roma, situado en la zona Via Aurelia. 
El hotel estaba decorado con mucho encanto, sobre todo el hall y el comedor. Mi habitación era de cinco personas y, a excepción de que únicamente había un baño y tuvimos que establecer turnos para las duchas, por lo demás estuvimos realmente bien porque la habitación estaba separada a su vez en dos habitaciones casi independientes, con un televisor y armarios en cada una de ellas. 
 Esa noche, como ya era un poco tarde, teníamos contratada la cena en el hotel (una vez más, cenamos pasta).

Al día siguiente, por la mañana estuvimos haciendo turismo en la Ciudad del Vaticano y después de comer, hicimos turismo por Roma.

Mis amigas y yo, decidimos comer en un restaurante de Roma. La verdad es que estuvo muy bien -ya que nos habían dicho que, al ser una ciudad tan turística, solía ser bastante cara para hacer turismo y comer (nos pedimos el menú del día: a elegir entre varios platos de pasta o diferentes pizzas, bebida y patatas o ensalada por unos 8€ aprox.)



Después de comer, como os decía, hicimos turismo por la ciudad de Roma: teníamos contratada una vuelta panorámica desde el autocar donde una guía nos iba explicando los monumentos que íbamos viendo.


Según la leyenda, Roma fue fundada por Rómulo y Remo, los dos hombres que, de niños, fueron amamantados por una loba -aunque también se ha especulado que, en realidad, fueran criados por una mujer pública, ya que ésto en latín también significa lupa (loba)-.


Visitamos el Circo Máximo de Roma, donde en tiempos del imperio romano se hacía las carreras de caballos y carros, llegando a hacer importantes exhibiciones, aunque actualmente es un parque.

Parque donde antiguamente se encontraba el Circus Maximus de Roma.



La Piazza Venezia di Roma, con su expectacular monumento Vittoriano (en honor al rey Víctor Manuel).
Al final de las escaleras, se encuentra el Altar de la Patria, con un fuego custodiado por dos guardas, en honor a la tumba del soldado desconocido (recordando a todos aqullos soldados que murieron por su patria pero cuyos cuerpos no llegaron a ser identificados).

Aunque a la mayoría de los turistas les parece un monumento impresionante -yo soy una de esas- para muchos de los romanos este monumento es desagradable, alegando que es demasiado grande y extremadamente blanco y, además, tapa las vistas del Coliseo desde la plaza. Por eso también lo llaman El pastel de boda o la máquina de escribir.

Plaza Venecia, Roma

Monumento a Victor Manuel en la Plaza Venecia, Roma.
Piazza Venezia, Roma


También visitamos las ruinas de lo que fue el foro romano (forum romano), el centro de la vida ciudadana para ellos. Aquí se encontraban los monumentos públicos más importantes y tenían lugar las celebraciones religiosas, y, a lo lejos, se puede ver el monte Palatino donde nos dijeron que se encontraban las ruinas del foro romano imperial.

El foro romano y el Palatino



Aunque no es un hecho muy esperado, en Roma también se pueden encontrar obeliscos, ya sea importados de Egipto (país conquistado por el imperio romano) o propios de la Antigua Roma. Lo que sí es cierto es que Roma ha llegado a ser la ciudad con más monumentos obeliscos del mundo.

Obelisco (Sí, la foto está tomada desde el autocar)



La Basílica de San Juan de Letrán fue la residencia de los papas desde que los ciudadanos del imperio romano se convirtieron al cristianismo, hasta que a finales del siglo XVI se transladaron al Vaticano.

Basílica de San Juan de Letrán



Y como no... El conocido anfiteatro romano: Il Coliseo. Declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1980 y como una de las siete maravillas del mundo moderno en el 2007. 
Aunque en numerosas películas, era aquí donde los cristianos morían víctimas de las fieras, la realidad es, que rara vez ésto ocurría aquí, ya que el Coliseo estaba destinado a la lucha de gladiadores (hombres libres o esclavos) que antes de comenzar el combate saludaban al César diciendo la mítica frase: Ave Caesar, morituri te salutant.
En el anfiteatro romano también se celebraban las venationes (combates de hombres contra fieras o fieras entre ellas) y las naumaquia (luchas donde se recreaban batallas navales, llegando a llenar el coliseo de agua). *

Aquí os dejo algunas fotos del Coliseo romano, ¡espero que os gusten!









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Postamigo

En el mundo perdido .

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5 comentarios

  1. Para nada has aburrido, este tipo de explicaciones son esenciales para hablar de Roma y su historia, que es uno de sus grandes atractivos. Maravilloso el Coliseo, como siempre.

    Un saludo!

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  2. Ha estado genial la entrada Chelo! Para nada ha resultado aburrido :) Además me ha traído muy buenos recuerdos de mi viaje a Roma de hace unos añitos.

    Un abrazo!

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  3. Qué recuerdos... Visité Roma el año pasado y me enamoré de esta ciudad!! Saludos!!!

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  4. Voy a estar allí próximamente y quisiera que me dijeras como se llaman las calles del centro, ya que no se por que zonas buscar los hoteles en roma porque nunca he ido a esa ciudad

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  5. EXCELENTE CUENTA ATRAS DE ESTA MANERA!!MUY XULAS LAS FOTOS,COLISEO PRECIOSO,COMO SERA EN DIRECTO X DIOS!!??SALUDOS DE UN SEVILLANO

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