Diario de viaje: Viena (parte 2) - Austria

19:35:00

Tras ver el Hoh Mkt, Mireia y yo fuimos hacia Schweden platz. Por el camino, entramos a una tienda de productos Manner. ¿Su producto estrella? Galletas de barquillo y chocolate. Debo de dcir que estaban buenísimas. De hecho, me gustaron tanto que el último día compré varias cajitas en un supermercado para traérmelas de vuelta a casa. Aunque, para mi sorpresa, cuando mi madre las probó, me dijo que esas eran las famosas barritas de turrón Viena (de las que yo había oído hablar pero nunca había probado). 







Una vez llegamos a la Schwedenplatz, cogimos el metro para ir hacia la universidad de Viena. Debo reconocer que, si yo ya estaba emocionada por ir a la universidad en Valencia, pasearme por la universidad de Viena aplastó todas mis expectativas: tanto el edificio como el campus es precioso, nada que ver con el urbano edificio de mi universidad.
Como para ellos todavía hacía un tiempo agradable -a pesar de que estaríamos a unos 10º-, en el jardín del campus habían instalado algunas hamacas para disfrutar del "buen tiempo" en los descansos.




A pocos metros de la zona universitaria, se encuentra la Votivkirche, una iglesia mandada construir por el emperador Francisco José I como ofrenda a Dios por haberse salvado de un ataque que podría haberle costado la vida.
El edificio en sí, tiene su encanto -¿qué voy a decir si me encanta de la arquitectura gótica?-, pero la Iglesia estaba siendo restaurada y no se les ocurrió otra idea que plantarle un trozo de tela enorme con un spot publicitario para que cubriera toda la fachada principal -creedme, si lo hubiérais visto, me agradeceríais que haya subido al blog una foto de la iglesia donde apenas puede verse el enorme anuncio publicitario-.






Como ya se acercaba la hora de comer, fuimos a un restaurante. ¿El menú? Una especie de sopa con trozos de verdura y un filete de Schnitzel acompañado de ensalada de patata hervida con salsa de mostaza. Este filete no es otra cosa que carne empanada, pero se ha hecho tan famoso que se ha convertido en todo un referente en la comida austriaca. Eso sí, imagino que su enorme tamaño tendrá algo que ver...
Lo cierto es que hicimos bien en decidir ir a comer en ese momento, porque diez minutos más tarde comenzó a llover.





Cuando terminamos de comer, fuimos a visitar el Burgtheater. El teatro del pueblo es, como casi todos los edificios del centro de Viena, impresionante. Pero cuál fue mi sorpresa cuando, tras hacerle una foto, Mireia me dijo: «ahora, gírate.» Y me encontré con el enorme ayuntamiento de la ciudad (*.*)


Ayuntamiento de Viena


Al lado del ayuntamiento, se encuentra el Volksgarten que une el ayuntamiento con los edificios del parlamento y, como la lluvia nos había dado una tregua, aprovechamos para pasear por los jardines.
En las puertas del parlamento, se encuentra la famosa estatua de la diosa griega Atenea.

Fuente del Volksgarten



Por lo que parece, fui a Viena en la época en la que decidieron colgar enormes carteles sobre un gran número de sus monumentos emblemáticos: un anuncio de ropa sobre una iglesia, una pancarta de algo así como la campus party austriaca, propaganda política sobre las próximas elecciones en el parlamento... Esto me molestó un poco porque ya que iba me hubiera gustado ver los monumentos sin carteles, pero bueno, al fin y al cabo me llevo un buen recuerdo de Viena que eso es lo que al final vale la pena, ¿no? ;)


Foto del parlamento




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