Diario de viaje: La Côte Sauvage de Quiberon. Bretaña (parte 7) - Francia

11:00:00

Quiberon es uno de los lugares que más me gustó de Bretaña —vaya, ha sido una bonita confesión para empezar esta entrada—. Estuvimos poco más de hora y media en este precioso lugar, pero fue tiempo más que suficiente para que me enamorase de él.



Quiberon es una comuna francesa situada en la región de Bretaña. Sin embargo, lo más famoso y característico de este lugar es su costa, que recibe el nombre de La Côte Sauvage.
Se trata de un lugar precioso e idílico, perfecto para disfrutar del paisaje y pasear por los 8 kilómetros de sendero que recorren los acantilados desde el Château Turpault.
Nosotros no lo recorrimos todo, pero sí que disfrutamos del sol y del buen tiempo. ¡He incluso conseguimos bajar por un acantilado a una pequeña cala para mojarnos los pies en el agua! Para una chica del Mediterráneo como yo, estaba helada. De hecho, no sé si se puede apreciar en la última fotografía, en la que estamos Marie y yo mojándonos los pies, pero en cuanto la ola se aproximó, puse los pies de puntillas.






Lo anecdótico de esta visita fue que, al llegar a casa horas más tarde, toda la familia francesa con la que vivía estaba roja como un tomate debido a la hora que habíamos pasado paseando por los acantilados. La quemadura de la piel fue tal que unos a otros se iban pasando la botella de After-sun. Sin embargo, yo había perdido parte de mi bronceado desde que había llegado a Bretaña, por lo que nos sirvió para bromear con el tema durante unos días. 

"Después de la tormenta siempre llega la calma", se suele decir. Y yo lo pude comprobar ese mismo día: la tormenta que nos recibió en Carnac quedó prácticamente olvidada tras disfrutar del océano que baña la costa de Quiberon.





También te podría gustar...

3 comentarios

  1. ¡Qué bonito! Las vistas son preciosas, pero sí tiene toda la pinta de que el agua esté más bien fría, aunque en la foto en que salís de puntillas sale una en bañador empapada y caminando súper feliz! Estos franceses de verdad que se queman con nada... unos perdiendo el moreno y otros rojo gamba!

    ResponderEliminar
  2. Me encanta tu blog *-* Ojalá pueda visitar algún día lugares tan preciosos como esta playa (aunque el agua esté helada).

    Un saludo,

    María @_htmaria10

    ResponderEliminar
  3. Hola Chelo,
    No conocía tu blog, pero ya te sigo ;)
    Jajaja pobre familia todos quemados, pero el día mereció la pena ¡Qué bonito se ve todo! Es una zona de la que no sabía nada.
    Te leo,
    Un abrazote!

    ResponderEliminar